Bien, la Navidad va llegando a su esperado fin pasando por el mejor día de todos, el que hace que ésta valga la pena, el día 4 de enero: Mi Cumpleaños
Para qué mentir, mi cumpleaños siempre ha sido un desastre, un día temido e incluso odiado… hasta hoy. Un año de pequeñas revoluciones internas a culminado primero, en un Año Nuevo de verdad, a estrenar y con un montón de cosas maravillosas de serie y en el primer cumpleaños sin catástrofes familiares.
Estaría bien escribir un post haciendo un resumen de este último año, explicando mi trayectoria profesional más reciente o contando mi vida en 10 puntos.
Tranquilos. Aunque quisiera, aunque fuera solo para no tener tan abandonado mi pobre blog, no tendría tiempo.
Me conformo con terminar el curro de hoy para no salir tarde, conseguir hacer la compra algún día de estos y poder solucionar al menos parte de los regalos de Reyes por Internet.
Si se aceptan sugerencias, a ver si alguien se arranca con un Daruma, que juntando Año Nuevo, Cumpleaños y nuevos proyectos es un regalo de lo más apropiado, como bien nos cuenta Tetsuo.
¡Feliz No Cumpleaños para todos!