Cuando es invierno en el mar del norte, es verano en Valparaíso
Domingo en Valparaíso, 24 horas después de aterrizar en Santiago de Chile. Recuerdo que hace años nos hablaban de desarrollar un proyecto acá, en Valparaíso y nos mostraron un libro de la ciudad. Desde entonces quedó en mi memoria como una ciudad triste y gris. Nada que ver con la realidad.

Valparaíso es una montaña que cae al mar, con una línea de grúas y contendores a sus pies, salpicada de cargueros en la bahía. Trenes cremallera y ascensores te llevan al barrio alto, con la sensación extraña de estar en Lisboa.

Y este barrio alto es una explosión de color, calles estrechas tintadas por casas, plantas, restaurantes y cafés que miran al mar. Un pacífico bravo, verdoso y helado.

Valparaíso en sus plazas rebosa vida, y aunque resulte extraño estamos en navidad, una navidad en el verano.